Reseña Histórica  
  Hace unos 16 años comenzó el sueño de este proyecto que he culminado.  Vengo de una familia de un pueblo del occidente de Carabobo llamado  “Bejuma”,  todos agricultores y por supuesto crecimos en un ambiente de campo de una naturaleza espectacular; ahí pase casi toda mi infancia y parte de mi adolescencia, donde los juegos eran: ordeñar las vacas y verlas parir a sus becerros, recoger, lavar y trillar el café, el trapiche como era el proceso de la molienda de la caña hasta llegar a la panela y al papelón, montar a caballo, dormir en las trojas, recoger los huevos, pilar el maíz para hacer arepas en un horno de fabricación artesanal y compartir con el capataz, obreros y todos sus familiares que eran como mis hermanos, al trascurrir el tiempo comprendí que estos trabajos eran maravillosos juegos.

A los 14 años no mudamos a capital de Carabobo “Valencia” porque había que vivir otras etapas y metas, para prepararme pero siempre había la añoranza de las vivencias que siempre perduran a través de las circunstancias y del tiempo. Después forme mi hogar y me fui a vivir a caracas, sin embargo, siempre persistió en mi mente y en mi corazón la añoranza de esos tiempos tan maravilloso y el deseo inmenso del sueño de poder alguna vez volver a vivir de alguna manera esta etapa.

Siempre extrañe la naturaleza, la montaña y la libertad, pero con la certeza de que viviría en algún lugar de mi país. Fue así como a finales del año 1984, después de 13 años sin venir al estado Mérida, resolvimos mi esposo y yo junto con mis hijos, disfrutar de alguno días de vacaciones.  Fue ahí donde comenzó mi sueño y una gran emoción en silencio y me repetía mental y constantemente "Ya estoy viviendo en Mérida¨ y comenzó la búsqueda del lugar y qué hacer para vivir aquí.

Fueron muchas oportunidades que tuve que ir y venir para poder lograrlo, hasta que llegamos a Mucuchies en una oportunidad y fue
cuando conseguimos una estructura donde funciono como un hotel llamado ¨El Faro¨ ya era definitivo que estábamos en esta ciudad, comenzamos a trabajar para remodelar y poner en marcha ese lugar que hoy día se llama ¨Hotel Los Conquistadores¨, no teníamos idea de lo que era el trabajo hotelero pero nunca pensé en eso.

El paramo me conquisto por su clima, sus montañas, su gente, su cultura y comenzó el sentir y la pasión por el turismo, tanto fue como quise seguir desarrollándome en este mundo que decidí construir en San Rafael de Tabay ¨Las cabañas Las Casitas de Tabay¨  y seguía en mi mente este proyecto (Refugio San Miguel Arcángel Spa);  planificaba mentalmente ¿cómo y dónde lo iba hacer?. Cada día visitaba San Onofre y Pozo Hondo, en la búsqueda del lugar; cada que visitaba la zona iba a los trapiches, veía las vacas y los burros con sus enjalmes, pasear por las calles, ver los sembradíos de caña, y ese olor a campo y a naturaleza, ahí fue cuando me dije ¨este es el lugar que hará revivir mi infancia y mi adolescencia y gracias a Dios lo logre.  Este es un lugar muy similar a mi pueblo; ofrecí y el nombre que lleva ¨Refugio San Miguel Arcángel Spa¨, es porque le pedí a esta arcángel San Miguel que me reglara este sueño y junto con mis hijos, mis nietos y mi hermano Carlos lo he logrado y siempre agradeceré a este estado y a su gente la oportunidad de haberme brindado formarme en la empresa del turismo y de esa manera aportar lo mejor de mí.

Gracias Mérida.